Los Picos de Europa leoneses constituyen una realidad antropológica y física que no ha recibido el reconocimiento justo ni a veces la delimitación precisa. Buena prueba de ello es la tendencia popular a considerar estos espacios con vinculación únicamente asturiana...
Además de recorrer el Sella y los pueblos de Sajambre es obligado subir a Vegabaño y descubrir la fantástica foz de Los Beyos.
Dicen del Órbigo que no tiene fuente de origen ni madre que lo bautice. Esto no es del todo cierto, porque es hijo de dos grandes ríos que bajan de la montaña y que al llegar a la llanura se transforman en uno solo. Normalmente se conservaría el nombre del más largo...
Si el agua es como nuestro espíritu, no hay dudda de que los ríos son algo así como los hombes y las mujeres que, siglo tras siglo, generación tras generación, vienen recorriendo la tierra. Un río es como un cuerpo alargado y estrecho tendido sobre el horizonte...
El río Cares es el mito de la belleza y la naturaleza hecha espectáculo. Nunca menos de veinte kilómetros, que es lo que recorre por tierras leonesas antes de adentrarse en Asturias, desencadenaron tantos adjetivos, tantos elogios, tanta admiración. El gran fruto del trabajo...
Desde los veneros que brotan entre las grietas del sagrado monte Teleno se divisan dos de las comarcas más singulares de la provincia de León: Los yermos páramos del País de Maragatos tapizados con el tono dorado del tojo seco y con el verde grisáceo de los jarales...
Donde las fronteras regionales pierden su sentido y la montaña se yergue como ente sobrenatural, manan aguas que saben a urz y a cantueso. Al atardecer se tornan rojizas bajo el sol. Hace años, cuando los prados de verano, las brañas, recibían la visita del ganado, los sonidos...
Las peñas formidables, las mullidas camperas, el vértigo en los riscos, la tersura en las vegas, las hoces retumbantes, las tabladas serenas, la ventisca en los puertos, las lagunas amenas, canchales, praderío, sabinares, choperas, manantiales de hielo y caldas milagreras. Palacios...